domingo, 29 de junio de 2008

Ya esta bien

Antes que nada, un saludo a todos/as:¡Hola a todos y a todas!
Bueno, ya estáis saludados

Al leer una columna de opinión perteneciente a Arturo Pérez Reverte, en la revista “Semanal XL”, no he podido dejar de pararme en un fragmento, el cual os reproduzco:

“[…] así que para ahorrar saliva y esfuerzo, suelo dejar que hablen los demás. Luego ya me las arreglo para decir lo que tenga que decir. Es cierto que, a veces, ante la demagogia de todo a cien, no me puedo aguantar. Juas juas hago. Sin argumentos, razones ni nada. Risa por la cara. Luego doy la vuelta y me largo. Dirán algunos que eso es fascismo dialéctico, y que todas las ideas son respetables. Pero se equivocan. Ninguna gilipollez es respetable. Lo único respetable es el derecho de cada cual a expresar cualquier gilipollez. Tan respetable como, acto seguido, el derecho de los otros a llamarlo gilipollas. […]”

Es cierto que se ha de respetar la opinión ajena, y yo soy el primero en hacerlo……pero hay veces que llegan a tales estadios de estupidez algunas opiniones, que la razón lucha entre la opción prudente de callarse y darse la vuelta, y la opción, más tentadora, de descojonarse en su careto, sin mas explicaciones.

Y os preguntareis: “¿Qué gilipollez se ha dicho por ahí ahora?” Pues realmente, no me refiero a una en particular. ¿Pero no os habéis sentido tentados de cortar a alguien en una conversación al oír decir una burrada del calibre 45? ¿Tentados de reíros hasta la saciedad o soltar un nada políticamente correcto pero relajante “Pero que dices, chaval”? Estoy seguro que si.

Pero…. ¿cuantos lo habéis hecho? Reconozco que yo muy pocas veces…se podrían contar con los dedos de una mano. Y no lo hago más a menudo, no por carencia de oportunidades (hoy en día no faltan personas a las que callar por la sarta de tonterías que dicen), ni de ganas, si no por educación, para que no me hagan mi lo mismo.

Pero… ¿sabéis que? Puede que empiece a pasarme las buenas maneras por salvase las partes, que si alguien puede decir lo que le apetezca, un servidor no se va a tener porque callar. Si alguien puede dar su opinión, yo no seré menos.Faltaría más.